¿Víctima o protagonista de tu vida?



Has escuchado a personas decir “es que tú me hiciste sentir mal”, o “yo no podía hacer nada “, o “eso no era mi responsabilidad” o “ya no aguanto más y no sé cómo decirle”.


En todas esas situaciones se entrelazan 2 elementos que por sí solos son complejos de abordar. Por un lado, está la responsabilidad personal o Engagement y por el otro, la asertividad comunicacional.


Cuando estamos enfrentados a una situación que consideramos un problema, en la cual sufrimos o la pasamos mal, puede resultar muy difícil determinar si estamos usando nuestra responsabilidad personal para resolverlo o estamos transfiriendo toda la responsabilidad, en forma de culpa, a un tercero. Voy a explicar con más lo que quiero decir.


Ante determinada situación difícil, una persona puede afrontarla desde 2 veredas diferentes. Primero, sintiendo que ésta es amenazante, que le pasan solo cosas malas, que tiene mala suerte, es decir, desde la vereda de ser “Víctima de las circunstancias o de las personas”. Sin embargo, cruzando la calle podría encontrarse con una realidad totalmente opuesta, sintiendo que puede vivir la vida haciéndole frente a lo que venga, que cuenta con la energía, capacidad y herramientas para resolver cualquier situación por dificultosa por más fuerte que esta sea, por lo tanto, se vive la vida como “protagonista”, respondiendo a las exigencias de la vida y de las personas, sin importar si son en el contexto familiar o laboral.



Cuando las personas viven la vida como víctimas, culpan a los demás por su suerte o mejor dicho por su mala suerte. Se quejan constantemente de su vida y están necesitando o dependiendo de otros para salir adelante. Esto no quiere decir que sea malo pedir ayuda, no, no es eso a lo que me refiero, lo que digo es que las personas que viven la vida de víctimas dependen de otros porque sienten que no pueden solos, sin importan en la etapa vital en la que se encuentren (niñez, juventud, adultez o vejez); lo que resulta, por lo general, bastante agotador para las demás personas. Entonces, las relaciones interpersonales que ya son un elemento complejo de abordar se tornan insostenibles.



En la otra vereda, encontramos aquellos que viven la vida como protagonistas, eso no significa que su vida sea más sencilla, no. Lo que implica es que a pesar de las dificultades los protagonistas aprenden a sortear la ola y analizan su propia responsabilidad en los hechos, observan si han cometido alguna error, lo identifican y aprenden de ellos, sin culpar a otros (porque la culpa no lleva a nada más que malgastar las energías y a recriminarse, pero nada resuelve).



Para ser protagonista se necesita mucha valentía porque miras a los problemas directamente, sin contarte cuentos y los enfrentas. Duele… sí, pero esa experiencia dolorosa tiene un sentido, ayuda a crecer y a avanzar en las diversas áreas de desarrollo personal y/o laboral. Por lo tanto, a diferencia de las víctimas los dolores son experiencias con sentido y no por mala suerte.


ASERTIVIDAD


Por otro lado, cuando les comentaba de asertividad comunicacional, va muy unido a las experiencias anteriores. Pero, primero explicaré que no es asertividad.



¿Has escuchado a personas que dicen “yo soy directo y digo las cosas como son, a quien le guste bien y a quien no, es su problema”? Bueno, ese es un ejemplo de una persona que no es asertiva, es agresiva comunicacionalmente hablando. Las personas agresivas se respetan mucho a sí mismas, pero nada o muy poco a los otros, entonces, queriendo expresar lo que piensan o sienten no se dan cuenta que pueden llegar a ser muy crueles con los demás, haciendo juicios duros y llegando, en muchos casos a descalificar a los otros.



Hay personas dicen “no me gustan los problemas así que prefiero quedarme callada y no discutir”. Ellos o ellas tampoco son asertivas, son pasivo-agresivas. Las personas pasivo-agresivas respetan mucho a las otras personas y para no discutir con ellas o pasar un mal rato no dicen nada a pesar de querer decirlo, entonces son pasivas con su necesidad de hablar lo que piensan o sienten lo que se torna muy agresivo hacia ellos mismos, generando con el paso del tiempo malestares, estrés, y otras somatizaciones.



Entonces, ¿Qué es asertividad? Es respetarme en mi necesidad de manifestar mi desacuerdo, pero al decirlo respeto a quien me escucha, por lo que procuro manifestarlo de una manera neutral, sin que le haga daño voluntariamente.



Esto se logra de la siguiente manera:

· Busco el mejor momento para decir lo que siento.

· Digo lo que pienso describiendo la situación.

· Hablo en primera persona de lo que siento y como me afecta.

· No hago juicios de la conducta del otro.

· E invito a que me diga lo que opina porque me interesa saberlo.


Ejemplo:


Modo agresivo: Ayer llegaste tarde, eres un irresponsable, me haces serlo yo también, me carga, que no se repita.

Modo asertivo: Ayer cuando llegaste 45 minutos tarde sin avisar (descripción de la situación), sentí que no te importo, sentí que no me respetabas a mí ni mis tiempos (primera persona de lo que siento) lo que provocó que me atrasara en mi trabajo, por lo que no cumplí y mi jefe me llamó la atención (explicar cómo me afecta), ¿qué piensas de lo que te digo? (invito a que me diga lo que opina).



Entonces, si la persona se vive la vida de víctima, probablemente preferirá quedarse siempre callada y no discutir (modo pasivo-agresivo). En la mente de las personas pasan pensamientos como: y qué le digo, se va a enojar, será peor si discuto, no soy capaz de otra pelea, mejor no digo nada y así me evito un problema mayor, etc.



En la mente de una persona que vive la vida de protagonista habrá pensamientos como: voy a buscar el mejor momento para hablarle, tengo que decir que me dolió mucho, evitaré enjuiciar, siempre hablaré desde mí y lo que siento para que logre entenderme.



Cuando las personas optan por la segunda alternativa, el mundo se torna más amable y manejable, con situaciones alegres y con otras que ayudarán a crecer como persona.



Por eso, es muy importante ser capaz de manifestar lo que decimos, ser protagonistas de nuestra vida y vivir cada día buscando ser felices y ser cada día mejores personas.


Si sientes que te gustaría ser protagonista de tu vida y no sabes como provocar ese cambio en ti, comunícate conmigo y trabajemos juntas para que puedas conseguirlo.


Te dejo un abrazo y recuerda que el poder está en ti

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