Resiliencia: una actitud de vida



Todas las personas tenemos experiencias diferentes en la vida. Durante la infancia, juventud y adultez acumulamos situaciones que clasificamos mentalmente como buenas o malas.


Algunas personas experimentan situaciones que los llevan al límite. Unos caen abatidos por las dificultades, sintiéndose incapaces de resolver los problemas ni hacer frente a las adversidades. Otros son capaces de sobreponerse ante cualquier problema por más difícil que sea e incluso lo hacen de tal modo que se les ve con más ganas, llegando a aprovechar la oportunidad como una medio para reinventarse.



Un ejemplo de esto es la pandemia. Muchos se han quedado sin trabajo. Esta es una situación muy estresante. Varios reaccionan quejándose, lamentándose de la mala suerte e incluso reclamando contra el mundo, el gobierno, el alcalde, su empresa, el virus, etc.



Sin embargo, hay un porcentaje de personas que viviendo la misma aflicción usaron sus energías en crear soluciones, es decir, instauraron algo diferente y que le permitiera subsanar la situación económica actual, ya sea parcial o permanentemente.


Hubo muchas personas que emprendieron, generando un negocio de lo que sabían cocinar o vendiendo algo como ropa, artículos de telefonía, delivery, etc. Es decir, ellos fueron capaces de estar con un conflicto, analizar la situación, ver una oportunidad en ella, la asociaron con su propia necesidad y al contexto en que vivimos, formando un emprendimiento.



¿Qué hace que unas personas puedan recuperarse ante la adversidad?


Aquellos que logran sobreponerse a las dificultades de la vida tienen una capacidad o competencia, muy valorada socialmente, llamada Resiliencia.


La RAE define la resiliencia como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.


Esta capacidad no solo es personal, si no que puede evidenciarse en grupos, comunidades, etc. en todo grupo humano.




¿Qué hace que las personas resilientes salgan adelante a pesar de la adversidad?


Lo logran porque en su forma de ser tienen 2 características fundamentales:


La resistencia frente a la destrucción, esto es la capacidad de proteger la propia integridad, bajo presión.


La capacidad de forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles. Vanistendael (1994).


Es decir, que las personas que son resilientes son capaces de resistir más que los que no la tienen. Pueden continuar a pesar de lo difícil que puedan ser las circunstancias porque logran que su integridad (su yo, su ser) no se vea afectado en su esencia. De algún modo, logran separar su integridad de lo que les sucede.


También está el elemento presión. Ser capaces de responder bien y con tranquilidad a pesar de estar muy presionados.


Lo otro es que y cito nuevamente: logran “forjar un comportamiento vital positivo pese a las circunstancias difíciles” esta aseveración es clave a mi parecer por varios motivos. Primero, porque habla de forjar. Esto quiere decir que es una capacidad que se construye o desarrolla. Hay quienes se cree nacen resilientes. Puede ser. Sin embargo, si pudiésemos entrevistar a esas personas probablemente nos dirían que de pequeños se han visto enfrentados a determinadas situaciones y se dieron cuenta que no tenían más alternativa que salir adelante y por ello pareciera que es innata.


Segundo, habla de un comportamiento vital positivo. Esto quiero decir que es una conducta ligada a una forma de pensar. La forma de actuar resiliente es una consecuencia de pensar positivamente, de no permitir que nada ni nadie los detenga. De poner su pensamiento y por consiguiente sus acciones en acción en post de lo que quieren y no de lo que no quieren.


Pero si seguimos escarbando en esta gran capacidad que es la resiliencia, vamos a encontrar que las personas que la poseen tienen algunas otras características en su forma de ser que les ayuda mucho. Por ejemplo:


  • Aceptan que no pueden ni deben tener todo bajo control, lo que les ayuda a manejar la ansiedad y la frustración.


  • Cuentan con redes: no están solos, poseen un grupo de personas (aunque sea reducido) que les apoya cuando lo necesitan.


  • Son capaces de reírse de ellos mismos, por lo que tienen buen sentido del humor.


  • Son generosos: se distinguen en ellos acciones altruistas y generosas, dan incluso de lo poco que pueden tener, dan de su tiempo que es muy importante y poco reconocido.


  • Le otorgan importancia a estar serenos y en calma: su tranquilidad y el silencio son fundamentales y lo suelen lograr a través de praxis de la meditación, yoga u otra técnica oriental.


  • Practican ejercicios: manteniendo el estrés a raya y un buen estado físico.


  • Son optimistas


  • Analizan y responden: en vez de reaccionar impulsivamente y dejarse llevar por las emociones.


  • Son agradecidos: saben que las cosas cambian y que nada permanece, por lo que no dan las cosas por sentado, sino que agradecen lo que poseen.


  • Son flexibles: por lo que aceptan los cambios y a nuevas posibilidades y las ideas diferentes a las de ellos.


Entonces, atención:


La resiliencia es una actitud


¿Cómo se desarrolla la resiliencia?


1. Queriéndose más, el amor propio o autoestima es fundamental para cuidarse, respetarse y salir a delante, simplemente porque te lo mereces.


2. Siendo empáticos, es decir, todos merecemos ser felices y estar bien, por lo que todos tenemos intrínsecamente ese derecho, podemos ayudar a que lo logren. De este modo, por ley de tracción y por causa y efecto al hacer el bien, recibirás más cosas buenas.


3. Siendo Autónomos, no dependemos de nadie para estar bien y trabajar por nuestro bienestar y felicidad. Cada uno es protagonista de su vida.


4. Pensamiento positivo: ver el vaso medio lleno siempre ayuda a buscar soluciones y a desarrollar el pensamiento divergente.


5. Flexibilidad: estar abierto a las posibilidades infinitas de mejora, tus pensamientos son el límite.


6. Perseverancia: no decaer, todo pasa, no darse por vencido e insistir.


7. Frustración: unido a lo anterior, debemos aprender a perder, a que las cosas no siempre salen como las planeamos, pero que no está por eso, sino que se transforma en una nueva oportunidad.


Los dejo con estos pensamientos de resiliencia y con una invitación a que comiencen a desarrollar si no la tienen.






16 vistas