Mis emociones me superan… S.O.S


Nuestro cerebro tiene una biología muy especial. Esta diseñado de tal manera que las emociones no están bajo el mando de la razón. Pero tú ya te habías dado cuento de ello.


La Amígdala es un centro neuronal muy importante, participa de muchas instancias vitales para nosotros. Es ese punto rojo que ves en la imagen.


Cuando pasas por un lugar que te trae malos recuerdos y se te aprieta el estómago, cuando escuchas una canción y te entristeces, cuando sientes emoción o alegría ante buenas noticias, cuando ves a una persona con la cual estás disgustada y solo quieres irte. Todas esas reacciones son provocadas por nuestra amiga la Amígdala. Ella regula nuestras emociones, sentimientos, miedos, sensación de satisfacción, agresividad, huida y estados anímicos. No solo eso, también asocia una conducta o reacción a estas.


Este centro emocional también participa en procesos de memoria, pero desde el punto de vista emocional. Por ejemplo, siendo adulta sientes temor a los perros y no sabes por qué. Cuando le preguntas a tus padres te cuentan que siendo tú muy pequeña un can te asustó. Hoy no recuerdas la situación, pero si el miedo gracias a la Amígdala. Muchas de las conductas que hoy mantenemos tienen su origen aquí. ¿Recuerdas la película Ratatouille, cuando el crítico de comida prueba el plato del mismo nombre preparado, sin saber, por el ratón? ¿Recuerdas su reacción? De inmediato se fue a su infancia cuando su mamá lo consolaba con comida después de caer de la bicicleta.



Esto no es menor, ya que muchos de nosotros frente a situaciones de angustia, de tristeza o altos niveles de estrés comemos. Probablemente, está grabado en tu Amígdala el recuerdo de la satisfacción de alimentarte en con el pecho materno u otro evento donde a través de la comida obtuviste la satisfacción y bienestar que las circunstancias o personas no te brindaron. Entonces, cuando hoy te enfrentas a sentimientos del mismo tipo, tu cerebro recurre a la respuesta que conoce y te manda la señal de comer, porque ahí está grabada la sensación de protección, cuidado, amor y bienestar que requieres cuando comes. Solo que todo este proceso ocurre a niveles inconscientes.


¿Qué podemos hacer para controlar nuestras emociones durante esta cuarentena?


Para mantenernos bajo control emocionalmente hablando podemos realizar algunos ejercicios que ayudarán a nuestro cerebro a estar en equilibrio.


A continuación 10 tips para mantener las emociones bajo control


1. Respirar conscientemente: esto significa poner la atención en nuestra respiración. Este es un proceso que ocurre inconscientemente. La invitación es a llevar tu atención a la respiración, inhalar lento y profundo, llenado a total capacidad nuestros pulmones, mantener el aire unos segundos dentro, apretando los abdominales y exhalar lenta y calmadamente, controlando la salida del aire. Realizar este ejercicio cambiará químicamente tu cerebro, generando ondas de bienestar ayudando a estar tranquilos, relajados y en control.


2. Relajarse: practicar la relajación del cuerpo. Para ello, existen ejercicios sencillos que inician con la respiración consciente y luego vas poniendo la atención en cada parte de tu cuerpo de manera que logre una relajación profunda. Esto genera una disminución en la contracción muscular, en la presión arterial y en el ritmo cardio-respiratorio, beneficiando al organismo integralmente y de paso nuestro estado anímico.


3. Risoterapia: uno de los placeres de la vida, reír. Busca chistes, videos de amigos, de celebraciones, de cómicos, juega con tus hijos, con tu pareja, batalla de cosquillas. Permítete ser niña de nuevo, y jugar con la pasión y concentración que solo un infante podría tener, libérate de las preocupaciones, de las cuentas, de la pandemia, de los KPI’s de la oficina, por una hora y juega y ríe como hace mucho no lo haces.

4. Gimnasia de pausa: ya que tenemos la tecnología a nuestra disposición, úsala en tu beneficio. Despeja un poco el lugar y busca en internet una rutina sencilla de estiramientos y elongaciones. Otra posibilidad es poner un video de Zumba, de algún artista que te guste y copiar la coreografía. ¿Hace cuánto que no bailas?


5. Desfile de moda o de disfraces: juega con tus hijos o con tu pareja, imítense en el vestir, haz sus gestos y repite sus frases, juega a que el pasillo de la casa es una pasarela, fotografíense y disfruten la semana de la moda, después pueden construir un collage para hacer memorable esta cuarentena.


6. Ponte desafíos: Aprende un instrumento nuevo, dibuja o pinta mandalas, aprende un idioma o canta. Hará que tu atención salga de los problemas y se dirija a una actividad de interés y que te provoque placer.


7. Duerme bien: procurar tener un hábito de horas de sueño y de calidad es muy beneficioso para la vida. Genera una rutina donde tu cerebro vaya identificando que los estímulos disminuyen y puedes cambiar las ondas de vigilia por las de sueño. Recuerda que contar ovejas no sirve, porque estas contando y para ello usas las ondas de vigilia, de penar y estar despierto, no las de dormir.


8. Come conscientemente: pon atención en comer a las horas indicadas alimentos que sean de preferencia de origen vegetal. Cuando te sientas ansiosa, busca la causa, su origen y cuando la identifiques te sugiero escribir sobre lo que sientes para sacar de ti aquello que te afecta. No comas por ansiedad, reemplaza el comer por alguna de las actividades placenteras para que tu cerebro tenga mayor repertorio cuando busque alternativas.


9. Actividades placenteras: Lee un buen libro, disfruta de una grata conversación, haz crucigramas, crucigramas, sudoku, dedícales tiempo a los tuyos y a ti mismo, puedes tomar un baño de tina con esencias aromáticas, buena música y velas. Un masajito después del baño no vendría nada mal. Disfrutar con calma la preparación y degustación de una rica comida.


10. Medita, haz yoga, Tai chi o Chi kung: cualquiera de esas disciplinas ayudará a que la energía se mueva por tu cuerpo y no se estanque, generando nudos. Cuando la energía fluye todo lo hace con ella ya que somos energía. Nuestras emociones también lo son.


Espero que estas sugerencias te ayuden a tomar consciencia del funcionamiento de tu mente y de tus emociones. Conocerte es la mejor terapia. Amarte y cuidarte la mejor medicina.

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