¿Cansado de hacer siempre lo mismo? Encuentra soluciones creativas a los problemas habituales





Te ha pasado que te encuentras pensado en tu pasado y revisas lo que has hecho y las decisiones que has tomado y te preguntas: qué hubiese pasado si hubiera tomado una decisión diferente que en ese momento no se te ocurrió. Bueno, a mí me ha pasado muchas veces que al mirar atrás me preguntó por qué no fui más creativa ante una encrucijada o cómo, en ese momento, no se me ocurrió otra posibilidad.


Siempre escuchamos sobre el dicho “no todo es blanco o negro” y la verdad al momento de tomar decisiones sentimos muchas veces que sí es así y que se debe decidir entre la opción A o la B. Sin embargo, a veces cuando le preguntamos a otra persona, nos muestra que hay una alternativa C, y así si pudiéramos tomarnos el tiempo y tener la confianza de preguntar quizás estaríamos ante tantas respuestas que no podríamos creerlo.



No obstante, la vida funciona un poco más veloz y habitualmente debemos decidir rápidamente. Ahora bien, si podemos darnos el tiempo para pensar, puede que te suceda que solo se te ocurre 1, 2 y cuando mucho 3.


Lo que sucede es que tu cerebro está utilizando un solo tipo de pensamiento que lo lleva a encontrar siempre las mismas respuestas. Ese tipo de pensamiento se llama Convergente.




Tu pensamiento puede limitarte


El pensamiento convergente no es malo en sí mismo, sin embargo, se utiliza para resolver problemas estructurados que requieren una solución única, ya que este tipo de pensamiento se mueve en una dirección.


Un problema característico de este tipo de pensamiento es la pregunta de selección múltiple, que es en su totalidad cerrada. En este caso no se construye una respuesta, sino que se identifica la correcta.





¿Cómo funciona el pensamiento convergente?


Pues sucede que la secuencia de pensamientos se mueve siguiendo una secuencia prevista o por un camino ya trazado, dicho de otra forma. Por lo que si solo se usa esta forma de pensar en todas las situaciones solo se llegará a una única solución, conocida y evidente, siempre. Esto resultará limitante y frustrante salvo en problemáticas de origen matemático, lógicos u otras de este tipo.



Lo habitual, sobre todo en la vida cotidiana, en los problemas personales, laborales o de convivencia es que las situaciones lleven a múltiples soluciones, aunque a veces no se nos ocurran las respuestas. Es decir, existe otro tipo de pensamiento que produce este efecto, respuestas diversas a un único problema. Este tipo de pensamiento es el Divergente (lo veremos un poco más adelante).




Las características del pensamiento convergente son:


  • Usa la lógica.

  • Fomenta el pensamiento crítico.

  • Llegar a conclusiones indiscutibles.

  • Sirve para tomar decisiones dicotómicas (elegir entre A o B).

  • Puede limitar la creatividad.


Lamentablemente, los seres humanos nacemos con el pensamiento divergente más desarrollado y en la medida que avanzamos en la educación formal se va usando cada vez menos y se potencia el convergente. De esta forma, en la medida en que vamos creciendo y desarrollándonos, aumentan las dificultades para encontrar soluciones autónomas a los desafíos que nos pone la vida y muchas veces nos vamos cerrando en nuestra forma de pensar, dejando de ver otras maneras.


El Pensamiento Divergente, también llamado lateral, busca soluciones en planos múltiples y simultáneos. Para ello, considera perspectivas variadas. Dicho de otro modo, no solo toma el problema y lo mira a los ojos, sino que además de eso lo mira por arriba, abajo, derecha, izquierda, delante, detrás, diagonal derecha, diagonal izquierda, etc. De este modo, lo que se obtiene son muchas posibles soluciones frente a un desafío o conflicto.



Otra cosas interesante del pensamiento divergente es que remueve supuestos, desarticulando esquemas mentales, así logra flexibilizar posturas rígidas de pensamiento lo que genera nuevas conexiones neuronales y, por lo tanto, nuevas y creativas respuestas.


El convergente, es un pensamiento que explora y abre caminos, frecuentemente hacia lo insólito y original. La divergencia es fundamental al momento de crear.



Nuestra mente nos limita


Es decir, cuando estamos ante una situación o desafío lo único que nos limita son nuestros propios pensamientos.


¿Conoces el típico desafío de los 9 puntos? Es el siguiente:


Une con 4 líneas rectas, los 9 puntos, sin levantar el lápiz ni pasar dos veces por el mismo punto.



Vamos, si no conoces este ejercicio, te doy 15 segundos para pensar la respuesta… No caigas en la tentación de mirar la respuesta más abajo...


¿Pudiste?, ¿no? Debo confiarte un secreto, yo tampoco pude resolverlo la primera vez que lo vi y me di cuenta el por qué.


Cuando vemos los 9 puntos pensamos que ellos son el marco dentro del cual se encuentra la respuesta, sin embargo, para hallar la solución debemos pensar fuera de los límites de los puntos e ir más allá. Mira la solución en la siguiente manera:




Como pudiste darte cuenta, la respuesta al desafío de los 9 puntos se encuentra usando el pensamiento divergente, cuyas características son:

  • Creatividad.

  • Originalidad.

  • Flexibilidad.

  • Busca diferentes alternativas.


Hay actividades y profesiones que usan mucho este tipo de pensamiento porque requieren de respuestas creativas, alternativas, disruptivas y en un sentido distinto al lógico y tradicional, como los publicitas, marketing, los artistas y estrategas.



Entonces, la manera de encontrar soluciones creativas a los problemas habituales es desarrollando tu pensamiento divergente con las siguientes estrategias:


1. Lluvia de ideas: haz un listado de todas las ideas que se te ocurran como solución a un problema, sin pensar si son posibles o no de hacer.


2. Resolver juegos de ingenio: busca juegos de ingenio para responder, tal como el desafío de los 9 puntos. De este modo ampliarás tu mente.


3. Sleepwriting: el poder creativo de los sueños, asocia ideas de cosas con las que has soñado y observa la factibilidad de usarlas en la vida real. Así aumentarás tu campo de acción mental a lo onírico.


4. Buscando usos extraños a objetos comunes: busca una vez a la semana 15 usos atípicos de objetos comunes como un lápiz de pasta o de una regla. Así desarrollarás tu creatividad.


5. Mezclando ideas conocidas para crear algo nuevo: juega a mezclar situaciones o cosas reales que existen cuyo mezcla no se haya hecho nunca. De esto modo potencias la flexibilidad mental.



Con estas simples y entretenidas acciones podrás encontrar soluciones creativas a los problemas habituales. Buena suerte y a jugar.